NARRADO POR TAYLOR SMITH.
-Tay, Tay, despierta.
-Mmmm... ¿Jessica? ¿Qué hora es?
-La una y media. Tía, estamos castigadas, la hemos cagado.
Di un salto en la cama, abriendo mucho los ojos. Eso sí, el dolor de cabeza era terrible.
-Joder, joder, joder, joder... Pero ¿cómo no nos dimos cuenta antes?
-No lo se pero, nena, no todos los días vamos de fiesta con Ni... Digo, con One Direction.
-Ya... Y, ¿cómo es el castigo?
-Pues... No saldremos de la residencia en una semana.-Dijo muy bajito.
-¿QUÉ?
-Eso...
-Buah, qué mal, qué mal, qué mal... Seguro que perdemos el contacto con los chicos. ¡Pero seguro! Y encima sin ver a Miriam, por una vez que viene...
-No, tranquila, tengo un plan malvado.
-¿Tú? ¿Malvada?-Arqueé una ceja.-Jess, por favor, tú no le harías daño a una mosca.
-No es de hacer daño.
-Bueno, cuenta, cuenta.
-Pues todo se resume en una palabra-De repente puso una cara de pilla que me hizo mucha gracia.-:Miriam.
NARRADO POR MIRIAM DÍEZ.
Qué bien huele, pensé. Me sonaba de algo ese olor pero... ¡Un momento! Exacto, era el perfume de... ¿Zayn? Sí, él. De hecho, estaba en su habitación. Pero él no estaba en ella, sí, algo raro. Qué dolor de cabeza. Fui a un baño cercano, llevaba encima de la ropa interior una camiseta de chico. Sí, de él, de Zayn.
Mi padre me asesinará, era lo único que pasaba por mi cabeza, ya que no había dormido en casa de mis abuelos de Londres. Me lavé la cara con agua fría, y me miré al espejo.
-No volveré a beber en mi vida.-Sabía que no me oía nadie y, además, que no iba a ser verdad.
Suspiré, y miré la hora. La una y media. En ese momento, me sonó el móvil. Que no sea papá, que no sea papá, que no sea papá... Bien, es Jessie.
-Dime, pequeña.
-¡¡Tía!!
-Ay, no grites.
-¿¡Dónde estás!?-Me ignoró completamente.
-En... LabitacióndeZayn.-Dije muy rápido.
-¿¡EN LA HABITACIÓN DE ZAYN MALIK!?
-Ehm... Supongo.
Mientras, bajé las escaleras hacia el salón.
-¿Te lo has tirado?
-¡Burra! ¿Cómo me lo voy a tirar? Si él no ha dormido conmigo... Ha dormido en el salón.-Sonreí mirando a Zayn ahí tirado en el sofá, aunque me sentía realmente mal, por mi culpa había dormido incómodo.
-Bueno, qué te iba a decir... ¡Ah, sí! A Tay y a mi nos han castigado una semana entera sin salir.
-¡¿Qué?! ¡Justo en una semana me voy, nena!
-Ya, pero se me ha ocurrido una idea.
-Sorpréndeme.-Reí.
-Pues, a ver... ¿Te acuerdas ese verano de hace unos... ocho años?
-Claro, en el campamento ese.
-Nos castigaron sin salir de nuestra cabaña. ¿Me sigues?
Sonreí amargamente al recordar todo. Llevo mucho tiempo siendo amiga de Jessica. Jessie, mi pequeña Jessie.
-Sí. Y tuvimos que escapar por una cuerda para ver a nuestros "novios".
-Exacto. Pues ahora...
-No, Jessie, eso sí que no.
-Ni siquiera me has oído.
-Pero se lo que vas a decir.
-Pero, ¿por qué no?
-A ver, ¿te refieres a que Tay y tú bajéis por una cuerda? ¿Solas?
-Mayormente.
-¿Mayormente?
-Sí. Porque no bajaremos solas, tú nos ayudarás, ¿verdad que sí?
-Qué remedio...
-Pues ya está. Hoy, a descansar las tres, que tus padres te van a matar...
-Ya, me he dado cuenta.-Mientras, me puse la ropa del día anterior. Todo, menos los tacones.
-Bueno, llámalos, dile que te has quedado en nuestro insti una noche, no dejan, pero seguro que cuela. Despierta a Zayn y se lo dices... ¿vale?
-Vale. Y mañana empezamos con la misión y quedamos todos otra vez, que me han caído bien...
-Claro. Venga puta, suerte con los padres. Un beso, te quiero.
-Te quiero.
Colgué. Volví a la habitación a ordenar todo un poco y arreglarme el pelo. Me quité con agua los restos de maquillaje y me eché un poco de máscara de pestañas. Bajé al salón a despertar a Zayn, dándole unos golpecitos en el hombro.
-Ey, Bello Durmiente.
Abrió los ojos sonriente, haciendo que sonriera yo también.
-¿Bello Durmiente? Para despertarme me tienen que dar un beso.
-De eso que se encargue el príncipe.
-¿Quién es el príncipe?
-Niall.
-No, Niall es el príncipe de tu amiga Jessica.
-¿Ah, sí?
-Sí.
-Vaya, entonces... Harry es tu príncipe.
-Creo que ya está ocupado.
-¿Taylor?
-Exacto.
-Pues...
-Pues tendrás que ser tú.
Reí. Me iba acercando más a él, cuando oí que alguien entraba por la puerta. Liam y Danielle.
-Bueeeeeno.-Dijo ella.
-Vaya.-Me di la vuelta rápidamente.-Me voy ya, mis padres me matarán.
Me dirigí hacia la puerta, no sin antes darle un beso en la mejilla a Zayn. Muy cerca de los labios.
Cerré la puerta, pero me asomé a la ventana, que estaba medio abierta, sin que me vieran.
-Anda que sois oportunos.-Pude oir a Zayn.
Sonreí como una tonta y me alejé de la calle dando pequeños saltitos. Pero yo no era así. Yo era rebelde, dura, yo no actuaba nunca como Jessie, por mucho que la quisiera, ella es demasiado sensible y enamoradiza. Yo, no.
Saqué el teléfono móvil y llamé a mi madre. Piiiii. Piiiii. Piiiii. Pii...
-Hija, ¿dónde has dormido?-Se le notaba la preocupación en la voz.
-En la residencia de Jessica, es que te dejan quedarte allí una noche.
-Bueno, dónde está, que voy a buscarte.
-Ya he salido, estoy saliendo del metro y voy para casa de los abuelos.
-Tendrías que haberme llamado.
-Mamá, tengo diecisiete años, y en menos de dos meses voy a ser mayor de edad.
-Pero aún no.
-Bueno, luego hablamos.
-Eso, ven pronto.
-Sí, mamá.
-Adiós.
Colgué sin despedirme. Sí, probablemente había heredado el carácter de mi madre.
NARRADO POR TAYLOR SMITH.
Bajamos a comer. Macarrones con queso. Algo típico de Estados Unidos, se podría decir que me sentía como en... ¿casa?
Nos sentamos con los de siempre. Todos, menos Ashley. A saber dónde estaba.
-Chicas, ¿dónde estuvisteis ayer?-Preguntó Paola.
-Con unos amigos, de... marcha.-Se me adelantó Jess.
-¿Amigos? Oye, que vosotras ligáis en cualquier lado.
-No digas tonterías, mujer.
Después de hablar sobre temas estúpidos fuimos arriba a preparar el plan "malvado" de Jess, mientras hablábamos por Skype con los chicos. Bueno, todos...Menos Harry. Desde la noche pasada no había dicho nada, no había aparecido en la videollamada y ni Louis, ni Niall, ni Zayn ni Liam sabían lo que le pasaba. Se había despertado tarde y se había puesto a cocinar. Pero no comió nada. ¿Habré sido yo? ¿Qué habría hecho tan malo?
-Bueno, chicos, que se nos ha ido la tarde.-Dijo Jess.-¿Quedamos mañana para cenar?
-Pero, ¿no os habían castigado?-Se extrañó Louis.
-Tranquilos, tenemos un plan. ¿Os apetece, entonces?
-Pero, a ver, ¿Miriam también?-Interrumpió esta vez Zayn.
-Of course.
-Pues entonces, mañana a las ocho en el Hyde Park, ¿vale?
-Vale.-Dijimos Jess y yo a la vez.
-¡Hasta luego, chicas!
-Adióoooos.
Cerramos el portátil.
-¿Te lo puedes creer? ¡Hemos quedado con One Direction!
-Por segunda vez.-Reí.
-Sí, pero mañana será más emocionante, porque tenemos que bajar de forma diferente...
-Ya... Jess, ¿seguro que es una buena idea?
-Confía en mí. Y en Miriam.-Dijo, con orgullo.
-Anda, payasa, vamos a cenar.
-Vamos.
Bajamos de nuevo. Solo esperaba que llegara el día de mañana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario