Vi a una chica rubia y muy alta, en seguida la reconocí: Era Ashley pero, ¿qué hacía allí ella? Estaba con un chico, pero no era Adam, era un chico distinto, rubio miel y algo moreno de piel. Entonces vi que se estaba liando con aquel chico.
-¿Ash? ¿Qué haces aquí?
Se giró sorprendida.
-Ah, hola, Taylor.
La cogí por el brazo y la llevé hasta mí.
-¿Quién es ese? Y... ¿Y Adam?
-No le digas nada, por favor. ¿Y tú que haces aquí?
-Pues con unos amigos...
No le dije nada de que esos "amigos" eran cuatro de mis ídolos.
-Ya veo, ya...-Miró de arriba a abajo a Harry, el que la miraba raro.-Bueno, me voy ya con este... ¿Cómo se llamaba?
-Oh, Dios mío...
-Bueno, como se llame, me voy que le he dejado al pobre con el calentón.
-Hasta luego...
Se dio la vuelta y volvió a morrearse con aquel tipo. Suspiré y me fui con Harry.
-¿Quién era esa?
-Una del instituto.
-¿Vas al instituto?
-Eh...Sí, estoy en el primer año de bachiller.
-¿Diecisiete?
-Sí.
-Yo dieci...
-Ocho años, el uno de febrero cumples diecinueve. Ya lo se.-Reí.-Recuerda que soy Directioner.
-Cierto.-Mostró una de esas increíbles sonrisas, haciendo así que sus hoyuelitos me saluden de nuevo. Pero esta vez no me iba a desmayar.-¿Vamos a tomar algo de beber?
-Ah, claro.-Volví de las nubes.
Nos dirigimos a la barra, nos atendió un chico bastante atractivo. Pero no, nada comparado con Harry.
-¿Qué quieres, preciosa?
-Un Gin Tonic, gracias, pero soy un chico.-Dijo Harry, a lo que reí.
El chico le miró con cara rara, y volvió a posar la mirada en mí.
-Que sean dos.-Sonreí.
Se dio la vuelta y al rato nos trajo dos de esas bebidas transparentes, con una pinta increíble. Cogí un vaso y me lo llevé a la boca, mientras Harry me imitaba. Iba a parar de beber, yo cuando me ponía borracha era increíblemente rara; según una amiga mía de Nueva York empiezo a decir cosas como: "Shó una sherpiente marina que she menea al shó de la chunda-chunda", mientras bailo. Sí, es vergonzoso, pero mi amiga parecía tan convincente diciéndome que yo suelo soltar ese tipo de cosas estando ebria, que tuve que creérmelo. A lo que iba, estaba apunto de parar de beber pero, automáticamente, llegó a mi subconsciente el concepto "despreocupación", haciendo que me lo beba todo de una. Así, sin más. Cuando me lo acabé, estaba algo mareada. Cerré fuerte los ojos, los aflojé, me relajé y los volví a abrir. Mucho mejor. Era un truco que yo tenía, no todo al mundo le funcionaba, pero a mí, sí.
-¡Ey, tú, chaval! Otro Gin.-Le grité al camarero. Me hizo un gesto en señal de aprobación, y desapareció, supongo que para preparar mi bebida.
Me giré a Haz, él no había terminado su bebida y me miraba sorprendido. Aun así, le dio el último trago. Llegó mi Gin Tonic, y me lo bebí de otro gustoso trago. Repetí la jugada un par de veces más, hasta que levanté la mirada y vi a Harry intentando quitarme la copa de las manos, pero mi subconsciente se lo impedía. Me miraba serio, yo veía tres Harrys pero sabía que solo había uno. Conseguí liberarme de sus brazos y beberme el quinto Gin Tonic.
NARRADO POR HARRY STYLES.
Se estaba pasando, se estaba pasando mucho. Le intenté quitar el Gin Tonic, pero yo también andaba algo mareado, así que se libró. Iba a hacer mi segundo intento, cuando al avanzar hasta ella casi me caigo. No iba muy sobrio, que digamos. Ella me miró con una inconsciente sonrisa, me cogió de la cara y se acercó a mí. Sabía perfectamente que si ella no estuviera como estaba no haría eso. Eso de estar a punto de besarme. Yo quería que lo hiciera, sí, pero no era ese el momento. Yo no suelo ser demasiado romántico, pero no quería que un primer beso fuera así.
-Taylor, para.-Me aparté de ella.
-¿Por quhé? ¿Esh quhe no te gushto?
-Sí, me gustas, eres un encanto y muy guapa, pero no creo que sea el momento.
Puso una cara de cachorrito mal hecha, pero yo negué con la cabeza. No parecía que estuviese borracha, ¡parecía que estaba emporrada! Por suerte, cuando Taylor iba a pedir otra copa, una pequeña mano de piel clarita la cogió del brazo, tirando de él e impidiendo lo que Tay pretendía hacer. Me di cuenta de que esa mano era de Jess, se lo agradecí mentalmente. Iba a seguirlas, pero Jessica me lo impidió.
-Da igual, yo me encargo de llevarla a casa.-Sonrió.-Pero hazme un favor, intenta controlar un poco a Zayn y a Miriam... Se están poniendo igual que esta.-Señaló a Taylor con la cabeza, que sonreía como una tonta y a veces soltaba risitas sin sentido. He de admitir que me encantaban, pero no con ella en esa situación.
-Claro, yo hago todo eso.
-Nos vamos para casa, no volváis tarde...
-¡Espera, espera!-Niall la cogió del brazo. No iba borracho, cosa que me extrañaba bastante.-Yo te acompaño.
-Vale.-Dijo ella, sonriente, y bastante colorada.
Se despidieron y salieron por la puerta. Yo suspiré, había estado a punto de besarme, por mí lo habría hecho pero eso sería comportarse como un... ¿aprovechado?
Me senté en uno de los sillones que había cerca, y me llevé las manos a la cabeza. No iba a beber más. Me giré para un lado y vi a Zayn y a Miriam bailando, y Lou y Eleanor lo mismo, pero más tranquilamente, de vez en cuando se daban un beso, y no parecían demasiado bebidos. Pero los primeros si lo estaban, y bastante. Me dirigí a ellos. Zayn sostenía algo en la mano, una bebida, pero no sabía qué era.
-Hooola, Harrhy.-Me sonrió.
-Zayn, ¿qué bebes?
-Un Gin.
-¿Gin Tonic?
-Shí.
-Pues deja ya de beb...
-Cáiate, esta canción esh preciosha.-Dijo Miriam, que bebió de algo igual que el Gin Tonic de Zayn. Intenté escuchar la canción, era de Pitbull. ¿Preciosa? ¿En serio?
-¿Otro Gin Tonic? ¡Pero qué os a dado con ellos! ¡Ni que llevaran droga!
Zayn y Miriam miraron su bebida asombrados.
-¡Quhé exhageraaaaao!-Gritó Miriam.-¿Cómo van a llevar drogha? Anda, pídete uno tú también, eshtán freshquitos.
¿Fresquitos? Esta no estaba bien.
-Anda, traed.-Le quité las copas a los dos, quedaba un poco en cada una, y me lo bebí sin pensar.
Dejé las copas por ahí cerca y me senté en un sillón para vigilarles desde ahí. Pero, entonces, una chica se sentó a mi lado. Era bastante alta, rubia y con los ojos verdes. Me sonaba de algo pero... ¡Sí, era la chica que había saludado antes a Tay! Ashley, le había oído decir. Me miró de arriba a abajo de nuevo, y se giró hacia mí.
-Hola, guapo.
-Hola.
-¿Y Taylor? ¿Se ha ido ya a casita?
-Se ha puesto algo borracha y...
-No te recomiendo a esa chica.
-¿Qué...?
-Que no te la recomiendo, es bastante egoísta y si no le pareces perfecto solo te quiere para un lío de una noche, y luego se enrolla con otro, al día siguiente se lleva a un tercero a la cama, y así.
-No creo que sea verdad.
-No me creas, pero yo te digo eso. La conozco mejor que tú, y yo te recomiendo a alguien mejor, alguien a tu altura...-Cada vez se acercaba más a mí.
-Pero, ¿de qué vas? ¿Todo esto lo estás haciendo para liarte conmigo?
-Yo no soy de esas que caen tan bajo, Harry... Te llamas así, ¿verdad?
-Mira... ¿Cómo te llamabas?
-Ashley, pero me puedes llamar Ash.
-Mira, Ashley, no te creo, ¿vale? Yo a Taylor la veo una muy buena chica.
-Claro, eso es lo que hace ella. El primer día se hace la buenecita para parecer la mejor, pero luego te la juega. Yo solo te digo eso, ahora haz lo que tu creas apropiado.-Dijo, levantándose y dándose la vuelta para irse.
Me quedé pensando. No, no podía ser verdad. Les dije a Lou y a Eleanor que nos fueramos para casa, y lo mismo con Zayn y Miriam que, para mi sorpresa, no habían pedido nada más de beber. Volviomos a casa, no sabíamos que hacer con Miriam, así que dejamos que durmiera en casa, Zayn se ofreció a dormir él en el sofá y dejarle su habitación. Me acosté, eran las cinco o así, y me dormí pronto. Eso sí, pensando en lo que me había dicho Ashley. Por un momento dudé si podría ser verdad.
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